Rainstick

30.January.10
Por AltoAtacama

The rainstick is a perfect mix between a musical instrument and traditional crafts, and it´s use is to imitate the sounds of water. It is a large whole tube of cactus wood filled with seeds or small stones. Inside the tube are little pieces of wood or the same spines of the cactus stuck forming a snail shape from top to bottom. In that way when you move the stick the seeds wall fall slowly through the spiral making the delicate sound of falling water.

You can also use other materials depending of the culture and tradition from where the rainstick is built, for example it is common to use bamboo or plastic in case you need it with educational purpose.

In the case of Atacama, they are handmade with dry wood of different  En el caso de Atacama, son confeccionados con madera seca de diferentes tipos de columnar cactus, such as the candelabrum cactus of which we have talked about before. The important thing is that the plant has died naturally.

Café Inti Sol

Por AltoAtacama

En mi más larga estadía en San Pedro, que duró cerca de 4 meses, el Café Inti Sol se convirtió en mi segunda casa y sus dueños José y Luz en mis mas cordiales amigos que día a día me esperaban con una gran sonrisa para atenderme según la hora lo ameritara.
Este acogedor lugar, ubicado en Tocopilla 432 casi esquina Caracoles y el local del frente, es uno de los mejores “datos” del pueblo. Grandes ensaladas de la estación, riquísimos sándwiches, lomos a la plancha y deliciosos jugos naturales, todo preparado frente al cliente y por sus propios dueños, hacen de este ciber-café (con wi-fi) uno de los mas requeridos por quienes conocen bien San Pedro.
No olvide decir que fueron enviados por la Javiera, posteadora del blog del Alto Atacama, y si por mi quieren disfrutar de lo mejor de la zona no olviden pedir un sandwich “Inti” en mi nombre!

Mi experiencia San Pedro

Por AltoAtacama

De los muchos lugares del mundo que he visitado, de todos aquellos en los que me he maravillado profundamente de su cultura y construcciones, de esos que he vuelto, pocos, realmente, me han enamorado como San Pedro…
Nuestra relación es larga, se remonta al año 1996, tenía 15 años y fue sin dudas amor a primera vista. Yo, mujer de centro y sur, acostumbrada a ciudades, lagos y bosques, araucarias y boldos, frondosidad verde, me encontraba atónita enfrentando la vestedad del desierto sobre el mirador de la Cordillera de la Sal, una topografía nueva que ni una postal nortina me había mostrado. Amanecía en el desierto, y a lo lejos, un oasis verde resaltaba en la inmensidad del paisaje que se abría ante mis ojos. Desde lo alto de aquel observatorio se veía San Pedro y surgían los primeros sentimientos que me vincularían a esta tierra para siempre.
Todo me era fascinante, las pocas tiendas de artesanía que había en aquel entonces, el museo, la Iglesia, su plaza y feria, comer pululos y conocer la quinoa, caminar por la calle Caracoles y almorzar en la ya existente Estaka… ya quería yo quedarme en ese pueblo para disfrutar de su tranquilidad y ser parte de ese fluir relajado que sólo se da estando lejos de la civilización!
Ahí me encontraba, pequeña en medio del  gran desierto, sobre la duna del Valle de la Luna viendo el atardecer, una infinidad de colores que aumentaban su intensidad a medida que el sol descendía, en ese lugar mágico me encontraba al atardecer viendo como el cometa Hale-bopp pasaba sobre la línea del horizonte. Juré volver.
Años pasaron, exactamente 9, hasta que la fuerza del destino me llevó a investigar la fiesta religiosa de Ayquina para mi proyecto de título y recibirme como arquitecto. Esa vez regresé para adentrarme y conocer en profundidad su historia, cultura, tradiciones y comportamientos de sus habitantes y sobre todo observar las relaciones entre el hombre y su territorio. Nunca he dejado de maravillarme, nunca he dejado de sorprenderme, una y otra vez, cada viaje, cada uno de mis muchos regresos. Lo que surgió como un idilio adolescente es hoy una de las relaciones de amor mas duraderas de mi existencia.

Muestra fotográfica: Fiesta de Todos los Santos en Caspana

Por AltoAtacama

Un encuentro con la Cultura Atacameña a través de una muestra de  fotografía documental es lo que nos invitan a participar la fotógrafa María Jesús Ovalle y Consuelo Vargas, ambas historiadoras y alumnas del Máster en Historia y Gestión del Patrimonio de la Universidad de Los Andes quienes registraron la Fiesta de Todos los Santos en la localidad de Caspana.
En un trabajo de rescate patrimonial que aborda el modo en la que la sociedad de este pueblo celebra su mas importante fiesta cada 1 de Noviembre, las expositoras, plasman como sus pobladores manifiestan tradiciones y costumbres ancestrales en un completo recorrido por los rincones de esta festividad.
Caspana se encuentra a 84 kms. al este de Calama, en la Provincia del Loa a 3.305 metros de altura. Tiene una población de 400 habitantes y su actividad principal es la agricultura y floricultura la cual se desarrolla es sus magníficas terrazas de influencia incaica y que luego son comercializadas en la ciudad de Calama.
Quienes hemos visitado este pueblo andino podemos dar fe de la riqueza de su gente y arquitectura de este, la cual se proyectó  estratégicamente al interior de la quebrada para protegerse del viento y que con los años se fue acercándo al lecho del río para estar mas cerca del agua. Todo esto con un fantástico sistema de canaletas que bajan la pendiente proveyendo la fuente de vida a todo el pueblo.
Quedan todos invitados a visitar la exposición que se dará inicio el miércoles 11 de noviembre en el edificio del reloj de la Universidad de los Andes, Av. San Carlos de Apoquindo 2.200, Las Condes, y que permanecerá abierta hasta el 20 de este mes. Quienes ya han estado en Caspana podrán conocer como se vive la fiesta y para quienes aun no viajan a San Pedro y sus alrededores es una gran motivación a hacerlo y encontrase con una cultura absolutamente fascinante.