Idioma Kunza

22.February.10
Por Luz Prieto

El Kunza es el idioma de los Atacameños o Likanantai, una lengua extinta ahora pero que hasta el siglo XIX era hablado por los pueblos altiplánicos de Chile, Bolivia y Argentina.

Actualmente se recita en cantos y rezos ceremoniales que los lugareños se aprenden de memoria sin conocer el significado de sus palabras. Anualmente se realizan estos cantos para la limpieza de los canales de regadío.

Aunque dicen que es un idioma desaparecido han elaborado un diccionario con sus palabras para recuperar este valioso legado cultural de Atacama. En San Pedro aún viven personas de avanzada edad que recuerdan el significado de muchas palabras.

Esta es una versión del Padre Nuestro en Kunza:

“tican cunsa hirico is astansi i cotas cielos.
santi hijia chea vaclo.
cum cachia chema reino lepalo.
as voluntas acquis en la oiri penii cachi li cielo.
hi tancta cumsa he capin vasina canalo aun capin.
i cum perdonácalo cun manuya acquis pen cuna perdonama cun deudorctpas.
i cum deja chacalo cum colac cutia y tentacioniyas.
hichucul cumas librácolo hiri malipanta.
i kis yaclo.”

Link: Diccionario Español – Kunza

San Pedro, el primer Papa

Por Luz Prieto

Hoy he querido compartir con ustedes un poco del origen del santo que da el nombre a este pueblo de Atacama.

Nacido en Betsaida con el nombre hebreo Shimón Barioná (Simón hijo de Jonás), era un sencillo pescador judío de Galilea que ejercía su oficio junto a su hermano Andrés quién habría sido el que lo introdujo al ministerio de Jesús. Así se transformaría en uno de los doce apóstoles y discípulos de Jesús de Nazaret. El nombre Pedro, que en griego significa piedra, se lo otorgó Jesús al ser reconocido primero por Pedro como el Hijo de Dios o el Mesías.

La Iglesia Romana lo recuerda como dirigente de su iglesia y por ende le da la posición de ser el primer Papa. Esto, siguiendo las mismas palabras de Jesús: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la Muerte no prevalecerá contra ella. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo” (Mateo 16:18-19).

La historia de San Pedro, el príncipe de los Apóstoles, la conocemos a través del Nuevo Testamento. Es en estos evangelios que también nos enteramos de la traición de Pedro a Jesús, cuando niega tres veces conocerlo al ser interrogado por los soldados romanos en la noche de la muerte de Jesús. Al resucitar se dirige a Pedro frente a los demás discípulos y le pide reafirmar tres veces su amor por Él, nombrándolo así el pastor de sus ovejas, lo que vuelve a reafirmar a San Pedro como líder de la Iglesia Católica.

Luego de la muerte de Cristo, seguirían una serie de hechos que mantendrían a Pedro como el apóstol destacado. Más tarde, según la tradición católica, se trasladaría a Roma dónde ejercería como Obispo para finalmente morir martirizado bajo el mandato de Nerón en el Circo Vaticano. Es ahí dónde en el siglo IV, Constantino mandó a construir la gran basílica vaticana.

En 1934, para verificar que el vaticano era la tumba de San Pedro, comenzaron años de excavaciones y estudios que finalizaron en 1964, concluyendo que habían pruebas suficientes para confirmar que efectivamente estaban ahí los restos de este santo: los huesos estaban rojos por haber estado envueltos en un paño de púrpura y oro tal como contaba la historia, además se verificó que los huesos eran de un hombre, de contextura robusta, que murió a una avanzada edad y que vivió en el Siglo I.

Actualmente los papas de la Iglesia Católica, usan el Anillo del Pescador, con una imagen de San Pedro, el primer Papa.

Imagen: http://www.saint-name.com/

Petroglifos de Yerbas Buenas

Por Luz Prieto

Después de haber estado varias veces en San Pedro de Atacama y haber recorrido una y otra vez los paseos más tradicionales, me recomendaron en mi última visita, conocer los magníficos petroglifos en Yerbas Buenas, camino a Río Grande.

Los petroglifos son dibujos en rocas plasmados por los primeros hombres, con registros que datan desde el año 10.000 a.c. hasta los tiempos modernos. Simbolizan los primeros vestigios de comunicación y escritura entre los seres humanos. Si bien su nombre se ha globalizado, su origen viene de dos palabras griegas que significan literalmente “tallar en piedra”.

En San Pedro puedes encontrar una interesante versión de petroglifos de los que poco se sabe, ubicados en el valle de Yerbas Buenas se cree según una versión, que fueron dibujados como señaléticas de la ruta. Lo que tendría mucha razón si es que recordamos que estamos hablando de la mitad de desierto.

Para llegar a ellos debes tomar el camino a Río Grande, y luego de ver el arte rupestre en las rocas, debes visitar el espectacular Valle del Arco Iris que debe sus nombre a los múltiples colores de sus montañas, priman los rojos, verdes, azules y amarillos.

Finaliza el paseo con una parada en el pueblo de Río Grande, un pequeño pueblito de agricultores de ajos, cebollas y artesanos de greda.

Sin duda, es un recorrido inusual que bien merece visita.

Foto: Mario Lecaros.

Iglesia de San Pedro de Atacama

Por Luz Prieto

San Pedro de Atacama en un principio fue destino de viajeros y mochileros, hoy ya es destino de turistas de todas partes del mundo que vienen a visitar sus diferentes atractivos naturales y los de la cultura atacameña.

La Iglesia de San Pedro es uno de los principales focos de atención, tanto por la importancia para el pueblo católico que aquí vive como para los visitantes que se maravillan con su belleza.

Ubicada a uno de los costados de la plaza, la reconocerás por su blancura y su grandeza, que la posiciona como la más importante de la zona. Sus primeros registros la ubican como sede parroquial antes del año 1641, pero sus actuales muros datan de 1744 aunque fueron reparados entre 1839 y 1943 luego de un incendio. La Iglesia, de estilo andino, es completamente de adobe y tiene un muro, del mismo material, que la rodea con tres entradas coronadas por un arco cada una. En su construcción se usaron tablas de algarrobo, cintas de cuero, cactus, barro y paja. La torre fue reconstruida en 1964  con estos mismos materiales, reemplazando así a una antigua de madera.

Fue nombrada Monumento Nacional de Chile en 1951 y en Junio del 2006 fueron los mismos habitantes los que donaron cerca de 15 millones de pesos(USD 30.000) para pintar y restaurar el exterior de la Iglesia.

Un verdadero ícono de Atacama.