Limpia de canales, culto al agua
La limpia de canales es una fiesta de culto al agua que se lleva a cabo en las distintas localidades del mundo andino. Durante esta se reparan y limpian las acequias para quitarles el barro, las piedras y el pasto que impiden el buen flujo de las aguas para que este vital elemento pueda ser aprovechado al máximo. Se realiza durante agosto y septiembre, antes de la época de siembras con la cual se inaugura el ciclo agrícola, y en ella se unen trabajo, fiesta y rituales, con oraciones a la virgen y a los santos.
Esta celebración, que dura varios días, tiene su climax el día sábado, en que llegan a las comunidades los “forasteros y visitas” como denominan a parientes, que han abandonado los poblados en búsqueda de trabajo, junto a sus hijos o descendientes. Estos llegan provistos de palas y botas de agua y son recibidos con tincas (bebidas) y un festín de alimentos que las mujeres han preparado para alentar a los hombres que se encargarán de las faenas de limpieza. Estas labores son comandadas por un Puricamani o hombre mayor designado por la comunidad.
El trabajo se realiza desde muy temprano y el alto se hace a la hora de almuerzo, donde todos reunidos en la mesa comen y festejan. Por la tarde comparten “el meriendo” y alaban a la Pachamama con hojas de coca, realizando peticiones y oraciones de agradecimiento para luego dar el agua y ver como esta inunda los canales. La celebración se extiende por horas de vuelta en el poblado con fiesta y bailes en un ambiente alegre y familiar.
Año a año las comunidades realizan esta fiesta para garantizar un período de abundancia y renovar sus votos con la tierra, aquella que los identifica como miembros del mundo andino y que aunque muchos no vivan en ellas por falta de trabajo y oportunidades nunca han olvidado que es ahí donde pertenecen.
Foto: Ayquina por Javiera García B.




