Vigilantes del camino, montículos de piedra, esculturas rocosas que encontrará en su viaje por el altiplano. Las apachetas se yerguen a un costado de la ruta o en lo alto de las cuestas. Una tradición que sobrevive desde tiempos inmemoriales. Estas, han sido levantadas por los viajeros, una sobre otra, distintos tamaños y colores, piedras escogidas para rendir homenaje y pedir protección. Una especie de ritual a la Pachamama, en símbolo de ofrenda a la Madre Tierra, pedirle su cuidado y fortaleza para continuar el camino en medio de los senderos montañosos de Los Andes. Su tamaño será tan grande como transitado sea el camino y todas con el mismo fin, el de cuidar a ese viajero que transita por las vías nortinas.





Me parece tremendamente interesante…habrá que visistarlo pronto
24 Feb, 2010 - 14:43